Humanista

APORTES DEL PARADIGMA HUMANISTA A LA DISCIPLINA FONOAUDIOLÓGICA

                                  

Elaborado por: Edwin Bastidas, Alexander Buriticá, José Sánchez y Ricardo Rojas

 

Este texto tiene como propósito identificar las influencias del paradigma humanista en la fundamentación de la Fonoaudiología como disciplina. Para ello, revisaremos el objeto de estudio, los supuestos teóricos y metodológicos y las implicaciones educativas del paradigma humanista; de igual manera se realiza una pertinente  relación entre la Fonoaudiología y  el paradigma ya mencionado, buscando de esta forma, facilitar el entendimiento del quehacer de un fonoaudiólogo a partir de este modelo.                      

 

OBJETO DE ESTUDIO

 

El paradigma humanista se centra en el estudio integral de la persona y pretende abordar las características integrales y totales de las personas. Este paradigma considera que el propósito de la educación es favorecer la autorrealización y la aceptación de todos los individuos, siguiendo una jerarquía de valores y motivos que hagan posible el desarrollo personal. La problemática del humanismo está relacionada con la búsqueda del sentido de la existencia y los valores humanos. El hombre se halla en situación de elegir, siendo este un ser orientado hacia una meta. Estos elementos son apoyados por los educadores en la experiencia, trabajo clínico y reflexión crítica, estudiando a la persona de forma global como un todo integrado.

 

 

SUPUESTOS TEÓRICOS Y METODOLÓGICOS

 

El paradigma humanista nace como alternativa a las corrientes conductistas y psicoanalíticas que dominaron la Psicología en los años 50. Su énfasis en el hombre y en las posibilidades de realización fue muy importante en el periodo de la postguerra, momento histórico en el que las personas se preguntaban por su naturaleza y por sus proyecciones, después de haber vivido situaciones muy complejas e incluso atroces.

 

De acuerdo con Hernández (1998), los fundamentos epistemológicos del paradigma humanista corresponden a las corrientes del existencialismo y de la fenomenología, dominantes en la Filosofía. La primera corriente plantea que los seres humanos son producto de sus propias acciones, es decir, crean su personalidad a través de decisiones y elecciones propias; de igual manera, considera que el hombre es un agente libre e independiente. La segunda corriente, la fenomenología, indica que el hombre guía su vida basándose en sus propias percepciones subjetivas.

 

 

Respecto a sus supuestos teóricos, este paradigma afirma que el hombre es un ser en contexto,  que vive en relación con otras personas y es consciente de sí mismo y de su existencia. Considera que el ser humano es mucho más que la suma de sus partes y niega toda condición reduccionista (por ejemplo, centrarse únicamente en los procesos cognitivos o enfocarse en el comportamiento observable).

 

También plantea que el ser humano se conduce en el presente de acuerdo con lo que fue en el pasado y preparado para vivir un futuro propio, para tomar sus propias elecciones y decisiones; por tanto, es un ente activo y constructor de su propia vida.

 

En los enfoques humanistas se han propuesto diferentes posturas, en relación a las cuestiones metodológicas, las cuales ofrecen una idea clara de hacia dónde podría encaminarse una metodología única y congruente con la postura epistemológica-teórica que ellos sustentan. Una de ellas es el enfoque holista, que  estudia los procesos psicológicos humanos en su totalidad y se basa en la idea de la causalidad múltiple y la concepción interactivista. Otra de sus posturas es la interpretación subjetiva, que consiste en oponer las metodologías cuantitativas y objetivistas, basándose en prácticas e investigaciones clínicas como: “la comprensión empática” (Rogers), “el enfoque dialógico” (Buber, Martínez y Stanton), “la conciencia del aquí y el ahora” (Perls), y “la heurística” (Douglas y Moustakas). (Hernández, 1998).

 

 

IMPLICACIONES EN LA EDUCACIÓN

 

Desde el paradigma humanista, el propósito de la educación es la autorrealización y el logro de la integralidad de los sujetos. La noción de aprendizaje es un concepto esencial en su marco teórico, pues en la búsqueda del protagonismo de los estudiantes, se pretende resaltar o priorizar mucho más el aprendizaje que la enseñanza. El aprendizaje es entendido como un proceso individual de enriquecimiento personal que depende de cada ser humano. A partir de esta concepción, los humanistas plantean dos tipos de aprendizajes: el significativo y el experiencial. En el primero, el alumno relaciona la información nueva con la que ya posee, así mismo, reajusta y reconstruye ambas informaciones en el proceso. Para que el aprendizaje significativo se logre, se deben tener en cuenta dos factores primordiales: que el estudiante sea participativo y se interese él mismo por su propio aprendizaje, sin ser impuesto por el profesor. El segundo tipo de aprendizaje se relaciona con la generación de espacios que posibiliten la vivencia y que puedan ser sucedidos de momentos de reflexión para que dicha vivencia se convierta posteriormente en experiencia.

 

En el paradigma humanista la conceptualización de la enseñanza se debe fijar en la formación personal de cada alumno, debido a que cada alumno es diferente; haciendo que se construya la identidad y el autorreconocimiento. También se debe tener en cuenta que el desarrollo de cada individuo no debe proporcionarse si este deteriora la formación de otro. Como la educación debe centrarse en el alumno,  este debe responsabilizarse de su aprendizaje, por eso el contexto educativo debe facilitar sus capacidades.

 

Por otro lado, la educación debe interesarse por tener contextos adecuados para la expresión, la promoción de la afectividad, promoviendo colaboraciones entre los educandos sin que se pierda la individualidad.

 

Este paradigma propone una concepción clara del alumno y el maestro. De acuerdo a la concepción del alumno, los humanistas postulan que son entes individuales, únicos y diferentes de los demás y dicha singularidad debe respetarse. Además que son seres con iniciativa, necesidades personales, capaces de la autodeterminación, y que pueden desarrollar actividades y solucionar problemas creativamente Rogers (1978). De igual manera, los alumnos se conciben como personas que poseen afectos, intereses y valores particulares, además de ser seres que participan cognitivamente, de forma que debe vérseles como personas totales y no fragmentadas.

 

Se presenta también una concepción del maestro, y los rasgos que debe cumplir en su relación con el alumno, que se debe basar en todo momento en el respeto, además de partir siempre de las potencialidades y necesidades individuales de los alumnos para que la comunicación de la información académica sea exitosa. Así, el maestro debe ser un facilitador de la capacidad potencial de autorrealización de los alumnos para fomentar el autoaprendizaje y la creatividad y debe proporcionar a los alumnos todos los recursos que estén a su alcance sin ningún límite.

 

Por último, los humanistas  subrayan la importancia de que se dé esta educación y no la tradicional directa y rígida, porque la humanista aporta a promover una enseñanza flexible y abierta, para que los alumnos logren tener aprendizajes vivenciales, valiosos y con sentido.

 

 

IMPLICACIONES DEL PARADIGMA HUMANISTA EN LA FUNDAMENTACIÓN DEL QUEHACER FONOAUDIOLÓGICO

 

Como ya se ha mencionado, el paradigma humanista en su tesis reconoce a la persona como un ser individual en un desarrollo en conjunto, que se centra en brindar  y ofrecer los mecanismos apropiados que permitan construir su individualidad de pensamiento y de ser, en un marco de respeto que favorezca  las relaciones con los demás involucrados en un entorno. De esta manera, como la noción del fonoaudiólogo  acerca de un usuario se ve influenciada por este paradigma, ya que su intervención se enfoca en la elaboración  de  oportunidades y  medios que posibiliten al sujeto un uso oportuno de sus competencias, generando de este modo una vinculación eficaz a los diferentes entornos en los que se desenvuelve.

 

El fonoaudiólogo  que se enmarca en un paradigma humanista suministrará las herramientas que le permitan al individuo alcanzar sus ideales en términos de la comunicación.

 

La concepción de un usuario como un sujeto integral, con expectativas, autónomo, capaz de tomar sus propias decisiones, es uno de los aportes más valiosos del paradigma humanista a las disciplinas de rehabilitación y más específicamente a la Fonoaudiología, pues permite trascender una visión patológica e identificar y aprovechar las potencialidades del otro.

 

 

 

REFERENCIAS

 

Hernández, G. Paradigmas en Psicología de la Educación. Buenos Aires: Paidós, 1998.

 

Rogers, C. Libertad y creatividad en la educación. Buenos Aires: Paidós, 1978.

 

 

Citar este documento como: Bastidas, E., Buriticá, A., Sánchez, J. & Rojas, R. Aportes del paradigma humanista a la disciplina fonoaudiológica. Documento de trabajo. Asignatura Fundamentos Fonoaudiológicos. Programa Académico de Fonoaudiología de la Universidad del Valle. Cali: periodo febrero - julio de 2012.

 

 

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